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viernes, 24 de noviembre de 2017

Jet lag.










¿Vas a sacar mi corazón del freezer y la Ziploc,
derretido y vivaz, 
como fue antes de que le sucedieran sus tragedias?





Amo la diferencia horaria que sufrimos.


Saber que mientras duermo
escribes para mí es tan espiritual,
tan excitante y a la vez tan peligroso
para un señor que hace ya mucho años
dejó de amar en serio,
que he de apagar integramente mis circuitos
como los autos en la gasolinera
por temor a prenderme, involuntariamente, al repostar
si es demasiado sexi el octanaje.

Todo lo que suceda
a partir de ese instante en mi mañana
tendrá el mismo color e intensidad
que los versos que brotan como un mar caudaloso
de tus manos.

El mar,
siempre es el mar,
el misterio del mar lo que nos une
y trae del nuevo mundo
tus cápsulas de amor embotelladas,
las quejas de una reina
que llora en el balcón de su atalaya
como si se le hubiera roto en un instante
su kalazar de agua.
(yo no tengo remedio,
vuelve el agua,
es siempre el agua, amor, la que me llama)
No es la Diva del verbo la que aulla
su rock and roll colérico en mi playa,
es la reina del mundo, porque ¿qué es el mundo, si no,
viva palabra?
Y fue por la palabra que yo volví al amor.

Yo quiero consolarla,
pero Dios no incluyó
la llave de su alcoba en mi llavero.
Tengo fe en que el oleaje
le devuelva,
al hombre de neón que salvaguarda
la contraseña WiFi de sus reinos.

Los días que no hay carta,
quiero que algo violento,
una nave marciana de repente en mi cuarto
un cataclismo
un huracán
tu olvido,
me devore.
Y me bajo del mundo
y me paso la noche,
revenido*
colérico
llorando por las ramas a lo Shakespeare
como un pájaro mustio,
interrogando a dios
como lo hacía la reina al borde de mi playa:

¿Vas a ser tan cabrón,
señor, de arrebatármela?

Finalmente,
una noche de esas que la gente
llama noche cualquiera,
Dios resurge del agua,
como un astro.
Me trae tu corazón como si nada
y me lo deja, como una ofrenda mística
saltando estremecido, gimoteando,
sobre la arena húmeda,
como una sub-especie marina indescubierta:

No dejes que se pudra. —Dios me ordena.

El mar se multiplica sobre dios,
lo engulle y, de repente,
comprendo que los ciclos de preguntas
han llegado a su fin
y que estoy preparado para hacer
esa única cosa que se me permitió
traer desde el naufragio de mi mismo:

Levantar de la nada un *Diente de Faldar
donde mi Bambi de especie indescubierta
pueda ponerse a salvo de los lobos.

Crece mi fortaleza
y mientras crece
el trailer de mi vida va en crescendo
trenzado a los pilares
de metáforas
ante tu corazón, omnubilado en su ziploc campeona de lo hermético,
y Bambi indescubierta de avellana,
ida completamente de este mundo
con mis fábulas
y mi cháchara tibia de abuelito de Heidi
empeñado en salvarla
de la nación del hielo,
se derrite y se hace, al compás de mi historia,
de almíbar en su cama.

Ya no le hago
más preguntas a Dios ni me las hago.

Entiendo que a un arcángel no le está permitido
follarse a un corazón convaleciente guardado en una ziploc.

Mientras descubro
que elixir debo darte
para que el corazón no se te pudra
bebo tu sangre...

entera.

Hoy nada va a pasarme
si marcho a trabajar
contigo
desbrozándome las venas.





Glosario:

*Revenido: ni idea si este vocablo existe. Para mi abuela sí, me lo decía cuando me enfadaba y no había dios que me hiciera entrar en razones. Entonces ella decía: "el marqués está hoy revenido".

*Diente de Faldar: Es una fortaleza de combate. Aparece en el vídeo juego 'The Élder scroll" y está ubicada en la comarca de la grieta.






12 comentarios:

  1. Impecable, amigo mío... sólo puedo decir que tal vez era lo que necesitaba esta noche... este toque de romanticismo que acabe con mi estresada semana y me deje la sonrisa dulce.

    Un verdadero placer leerte, siempre.

    Mil besitos, amigo Jonh y feliz finde.

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    1. Jajaja.

      Uno también sabe decir cosas bonitas. Para que luego no me anden diciendo y acusando de salido. Aunque bien sabes que yo hago poco caso del que dirán.

      Salido no ¡Erótico! Qué es mas fino.

      Besos mi querida Aurora.
      Y muchas gracias siempre.

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  2. ¿Y qué tendrá el mar que tanto inspira y nos lleva cerca desde el pensamiento aunque esté tan lejos?

    Ay el mar de esos ojos que miran y traspasan otras pupilas, y ese mar azul de cielo que es vida divina.

    Dichosa agua que en nuestra mirada se llega a ver tan azul... marina.

    Un verdadero placer leerte, respirar tus versos, y volar con ellos.

    Besos y abrazos.

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    1. Marítimo que es uno. Debo de haber sido capitán de corbeta con seguridad en alguna de mis vidas anteriores, porque no solo lo adoro, sino que el mar me recarga las baterías como nada y está muy presente en mis versos.

      Gracias por la lectura, María.

      Abrazo.

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  3. ¿Será posible lo que acabo de ver? que he recalcado una frase exactamente igual que la de Auroratris sin haberla leído antes, increíble pero cierto.

    Más besos a ambos.

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  4. Hola, John! Intenso y sensual poema, me ha gustado eso de tener la contraseña WIFI de sus reinos... Y desde luego las comentaristas que me preceden son expertas en poesía sensual. Un abrazo!

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    1. Sí, tengo unas comentaristas amantes como yo de lo sensual. Me alegra te guste la imagen de lo WIFi. No sé, cosas que se me ocurren mientras voy verdando.

      Mil gracias por la visita y valoración del poema.

      Abrazo.

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  5. Contemplo al otro lado del océano, como sigues puliendo estos versos a la reina de tu corazón y tus deseos a tu reina, unas veces Bambi y otras Heidi... Te veo como un loco corcel atravesar la noche en pos de su abrigo y de tu inspiración, pues desde el inicio de tu locura, las fiebres van in crescendo bebiendo su sangre.

    Me alegro, querido John, que esta vez no se trate de puro sexo, sino de algo más romántico. ¡Disfrútalo mientras tengas tiempo!

    Un abrazo.

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    1. Según dicen el mejor poema es aquel que nunca escribimos, tú lo sabes mejor que yo porque llevas mucho tiempo, y es de admirar al pie del cañón.

      Jajaja. También hay mucho amor, claro que sí. No todo va a ser sexo en New York.

      Disfruto mogollón con tus visitas, Estrella Amaranto. A pesar de la frialdad que impone la pantalla del P.C logras hacer sentir tu cercanía, compañera.

      Un abrazo y feliz navidad. Y más turrones y cantar villancicos y hacer cosas que te gusten con la familia y amigos.

      Lo del nombre fue un error al editar el perfil de Google y así quedó. No te preocupes.


      Gracias por la lectura y compañía.

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  6. Sorry, no escribí bien tu nombre Jonh, disculpa la costumbre de poner la h delante de la n.

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  7. Reconozco que este lenguaje poético aún no se alió conmigo, sin embargo en tus palabras denoto una intensidad abrumadora. El mar, cómplice de tantas noches silenciosas, versos y emociones.

    Me ha encantado leerte, Jonh, y resalto una de tus frases porque me llegó de una forma especial.
    "Finalmente, una noche de esas que la gente
    llama noche cualquiera..." es precisamente cuando se deja de buscar que aparece lo ansiado.

    Un abrazo, poeta!!

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  8. Tú des-alianza, Mila, tiene que ver seguramente con los malos poetas. Yo no soy poeta, o no me siento aún. Será por eso que intento siempre ver en mis poemas una historia, micro historia es el concepto ideal, que mostrar a mis lectores. Ni me han gustado.lnunca los poemas surrealistas que muestran solamente imágenes bellas sin conexión alguna con el mensaje, esa entrega imprescindible para que la literatura se convierta en algo de dos y uno no parezca, entonces, un bicho raro que habla solo.

    Pero aquí estás conmigo, Mila Gómez. Y yo agradezco un montón tu grata compañía. Ni te imaginas lo que cuesta conseguir lectores cuando no eres un tipo que anda rodando por blogger para traer visitantes a casa.

    Abrazo grande y gracias nuevamente.

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