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Juan de los muertos.










1. Auto-retrato.


Ya no me reconozco
en esta voz de muerto.

En esta voz en of retransmitiendo en vivo
las crónicas del pánico
a esa cruz que barrunta
hundirme poco a poco en mis pilares.

Ser cobertura frágil.

No ser más
que un vehículo roto con pañales.
La cariátide indefensa y muda
a la que alguien vital
le sostiene el mentón
y muestra la cuchara.




2. En vivo y en directo







Afrontaré el derrumbe de mi sombra.
Cerraré la emisión
y apagaré el micrófono y las luces
con la bandera en alto.

Déjame ser el muerto que abre puertas
y vive
su eternidad de bronce
a los pies de tu cama.



3. Política de estado y desahogo.


Qué me dejen llorar hasta que el mundo
rompa.
Llorar hasta que quiera.

Purgar en desvarío mis culpas y mis votos
en las urnas vacías de mi casa.

Qué los tratados sellen
mi boleto de saltos
sin retorno.

Arribar a mis costas,
un pedazo de luz y  de su tiempo
y morirme,
sin trayectos marcados,
donde mi pasaporte diga,

en paz
y con decencia.



4. Conga y Antilla.



Antilla ven volando hasta mi casa
de himnos redentores naufragados.
Mi casa detenida en los umbrales
de bailes y de quintos que no alcanzo.

De son arremangado, de sepelios,
de rumba de cajón y ardientes tragos.

Antilla, pido al aire misas negras
en un siete por cuatro como amparo
que rompa en carnaval esta desdicha.
Mi impronta de dormir en tu milagro.



5."Francisco siete rayos".





Y me llamas
"Francisco siete rayos",
con una solitud inquebrantable.

Tu son de cascabeles
levantándose en armas
desde el averno mismo
de mi cuna.

Tu son de cementerios
y de ceibas
en un rezo bantú que desordena
el dibujo ancestral de mi mayombe.



6. Padre nuestro que estás en mi A.D.N.


Levántame señor.

No necesito pruebas
por que todo hay de ti,
de tu polvo de estrellas en mi sangre
mineral y de hierro.

Arráncame de cuajo la cizalla
que parte en dos el eje
de mis nobles designios.



7. La extraña muerte de Papá Montero.







No tengo yo mas dioses que mis muertos.
Y es a esa legión a la que rezo
cuando me aprieta el alma y el zapato.

Un trago sobre el suelo
de aguardiente o de ron
suele ser la señal para que hablemos.

A veces llevo rosas a esa cita
en honor a mi padre.

Nunca compro las rosas.

Papá fue tan bandido y tan Romeo.
Siempre tan elegante y perfumado
con sus gafas de poli y su guitarra,
tan canalla y tan guapo,
que unas flores compradas
serían un insulto a su persona.

Las robo en los jardines sobre la media noche.

A su entierro
asistió toda La Habana.
Boleristas rumberos y Lolitas.

Lolitas muy Lolitas para un "papá montero"
cercano a los cincuenta
que vieron derrumbarse no solo el gran imperio de mi gran papaíto
sino todos sus lujos.

Setenta y dos horas duró el acto.

En esta gran familia
de hombres duros de lágrimas,
guajiros titulados en la sed de la tierra,
no ha existido un velorio sin su ron
y su lechón asado y su guateque.

Puesta sobre el tapete la artillería fina
como cuando se van los faraones.

Se fue sin despedirse.




8. El milagro de la criogenización.





Aquí murió el abuelo.

En este mismo cuarto criogenisado en mi memoria.

Aquí murieron
su risa alquizareña y sus zapatos
de explorador de barrio.

Su apagón de las ocho.

Sus doce huevos mágicos para sobrevivir un mes.

Su fe en la ecología.

Su no licencia
para volar a Europa a cultivar manzanos
en mi patio.

Su farmacia vacía.

Su puro Partagas.

Su pose de faquir meditabundo mientras lo consumía.

Su periódico Granma.

Sus genes
de "Corleone"
defendiendo a su sangre.

Murió,
su vuela al norte pajarito.
Murió
su sé que nunca volveré a verte.
Su no vuelvas el gesto, pendenciero.
Sus lágrimas de: vete, que yo no estoy llorando.

Aquí murió,
en la más absoluta miseria
entre mis fotogramas de extranjero,
sin recordar su historia de gran superviviente
a tres malditas cruentas dictaduras.

Que dios guarde este cuarto.

Amén.




9. Oda a Maribel.


La Maribel se fue con la mañana.
Por un amor se fue la Maribel.

Se me largó,
consuelo de mi rabia adolescente,
de mi inseguridad y mis complejos,
de mi noche salsera,
siempre bailamos hasta perder la guita y los zapatos.

Hasta matar al día.

Se fue, María Isabel Martínez, mire usted.
La hembra mas cañón y más coqueta
que conocí en mi vida.

Sangre de mi sangre.

Maldito sea el tipo.




10. Abakuá.


Yo estuve allí,
con mi prenda a los vientos
cantando sobre el paso de mis guías
con mis tatuajes patrios dando palo,
con mis culebras vivas dando palo,
con mi ganga de muertos levantado:
Francisco siete rayos, dando palo.

Yo estuve allí,
con mi libertador tambor de ekué
cantando amaneceres de esperanza
a mi lucero congo en amoríos.

Yo estuve allí,
bajo mi siguaraya y con mi ceiba
gozando en el bembé con mis hermanos
pidiendo eternidad
para mi espíritu.



11.






Y bajaron el féretro,
cuatro hombres
tan altos como palmas,
cuatro vientos callados a mis ruidos,
cuatro ceibas
llorándo tu desarme,
cuatro montes
danzando en la penuria.
Cuatro hacheros
alzando tu legado.

Cuatro muros
de ébano y un niño
amortiguando
el grito de la abuela.




11. La soldado de dios.


Pido a Dios que te mate.

Te lleve por delante. Te silencie.

Algunos días,
esos días benévolos,
le pido solamente: haz que me olvide,
llévatela, señor.

Ve y tráele a otro tipo que la quiera
y que la haga sentir en las mañanas
hasta que el reino
de los hombres colapse
y tus ángeles quieran ser muy hombres
para gozar también.

Y entonces llegas, Dios,
tan de mañana,
y la traes tan húmeda a mis manos
y la montas desnuda sobre mí.

Me traes a esa "muerta" y yo permito
cabalgue mi violencia,
me sueñe y me imagine
orgasmo tras orgasmo,
a grito limpio
tu nombre entre sus dientes,
el cuarto y los vecinos, mi minúsculo
reino colapsado,
vencido en mi ataúd.



12. Onírica.


Ayer soñé que estaba muerto
y no he sufrido apenas al vivirme
de un blanco rompedor sobre la pira
despojado del acto de palabra,
ardiendo,
viajando incandescente hacia la noche.

2 comentarios:

  1. Genial,poesía desnuda, viva.
    Crepúsculo y amanecer en la tierra generosa y amante del corazón.
    En una palabra, me has tirao los palos del sombrajo con tu hermosa palabra.
    Un abrazo y toda mi admiración.
    Mar.

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  2. Me has dejado con la boca abierta...Muy, muy , muy buenos todos, cargados de sentidovy sentimiento. Poesía lúcida, de la que a mí me gusta .Besos

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