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Paridas en la noche.





Siempre que escribo alguna de mis paridas a quien primero se la  doy a leer es a mi madre. Los colegas siempre mienten cuando  les pido su valoración. Gladys no conoce la piedad ni tiene pelos en la lengua, suelta lo primero que se le cruza por la cabeza sin remilgos. Como editora no tendría desperdicios.

Lo de Gladys Sánchez se llama al duro y sin guantes. Lo cierto es que mi madre representaría de escándalo a Podemos. Gladys pondría a caldo a todos esos  mamarrachos de tres al cuarto que ponen a caldo a Pablo Iglesias, si tuviera un escaño en el parlamento, claro, porque como diplomática sería un auténtico desastre; para eso no sirve.

Mi pastelito, un cuento sobre una enfermera de ojos verdes, preciosa, recién salido del horno y con una pinta exquisita, me quemaba las manos. En cuanto lo tuve listo para el combate salí corriendo del despacho y bajé al cuarto de la plancha a buscar a la señora editora.

—Si quieres planchas tú esta montaña de camisas, son  tuyas y de Rob, mientras yo leo esa mierda. Trae acá.

Gladys, la editora, me arrebató el cuento de las manos.

Mi madre es una impresentable, así de claro, en cuanto me vio desfilar por el cuarto folios en mano me lanzo el primer rapapolvo. Pero sucede que ya estoy muy hecho a que su majestad me trate con la punta del tacón. Soy hijo único. Desde que murió papá Gladys no tiene hacía quien dirigir su foco de atención, esa tremenda mala leche que la caracteriza.

—No es una mierda, —le rebato— son cuentos cortos. De acuerdo, iré planchando las camisas mientras lees. —le digo, y agarro la plancha resignado. Tal y como imaginaba el cuento no le gusta un pelo.

—John, hijo, cuándo vas a escribir algo decente. Esto es una cochinada.

—No señora, no lo es.

—Oye, tú no estarás pensando en publicar  todas estas barbaridades.

—Pues sí, señora.

—Pero si ahí dices un montón de tacos.

—Bukowski también metía tacos en sus textos. El señor Bukowski decía lo que le salía de las pelotas y nadie se ha quejado nunca. Aún sigue siendo el amo.

—Ya, pero a ese señor lo conoce toda la humanidad, a tí no te conocen ni los perros.

 Como escritor, se refiere, porque en otros terrenos me conoce mucha peña, en el musical, me refiero. Soy manager y me conoce una cantidad asquerosa de músicos. Y toda la peña femenina que sigue a los músicos, y todos los camareros, barmans, porteros, seguratas, gogos y frikis que vanaglorean,  rodean y le hacen la pelota a los músicos. De modo que le salgo al paso.

—Mentira, el chucho del vecino me conoce. Menea el rabo en cuanto me ve y da salticos, una clara señal de que le gusto una barbaridad. Ese chucho sabe oler a buen tipo a kilómetros.

—Sí, claro. Solo por que le das salchichas cuando se cuela  por accidente en casa. Por regla general ocurre cuando llegas los sábados pasadito de tragos. El sábado pasado te dejaste la puerta abierta.

—Gladys no opines, tú solo lee, no entiendes un pimiento de literatura. Son unos cuentos buenísimos, realistas y super cañeros. Van  de la vida misma. Joder, Bukowski me invitaría a unas birras si los leyera. Si pudiera regresar de entre los muertos, claro.

—Puede, pero esos cuentos estarían mucho mejor si fueran de amor.

—Mamá, el amor es un asco. Lo mío es otra clase de paridas.

Esas de ahí abajo:

11 comentarios:

  1. Jajajaja que bueno, como me reído imaginando toda la escena.
    A mi me encanta esa frescura tuya en los textos, Jonh. Provocas todo tipo de sensaciones, desde lo mas tierno hasta lo mas pasional. Desde la tristeza hasta dar el salto a unas buenas carcajadas.
    Mis felicitaciones "Campeón". Fuerte abrazo, besos.

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    1. Me estas sacando los colores al rostro, hada madrina. Allá vamos, intentando hacerlo tan divertido y bueno como el tiempo y la pluma me sean posible. Espero poder continuar al pie del cañon trayendo pequeñas historias.
      Abrazos y gracias desde el fondo de mí por leer y comentar.

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  2. Temos em comum o gosto também por escrever pequenas prosas, estou de acordo com a amiga que comentou vamos lendo e vendo as imagens perfeitamente e assim acompanhamos o desenrolar da cena, aqui nesta prosa, uma mãe afadigada com a lida da casa e um filho pretendendo que ela leia o que ele escreve na esperança de receber um aplauso mas, mãe não o anima, gostaria mais que o tema fosse o amor...o que denota que tem saudades do seu tempo de moça. Tudo para dizer que gostei. Boa semana!

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    1. Querida Natalia:

      Sí. Tus prosas son también de una hermosura sin palabras. Me alegra que este cuento- presentación de la sección de relatos del Tatuaje os sirva a las dos para amenizar la cena. Buen provecho, querida.

      Las madres siempre quieren volver a vivir la juventud a través de los hijos. Encantado de tenerte en esta casa, poetisa.

      Buena semana también para ti.

      Un beso hasta tu querida Portugal.

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  3. Noqueado. No voy a repetir lo que Yayone dijo, lo suscribo totalmente.

    Rico mambo, aunque a Gladys no le guste una mierda.

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    1. Vivancos, querido amigo, placer de tenerte como lector. Gladys no tiene desperdicio,y por descontado, aunque no sea de su gusto seguiremos presentando batalla en lo literario.

      Abrazo.

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  4. Me encanta cómo cuentas, chico, realismo puro, muy bien articulado. OyeTu madre es real?Existe así , tal cual, quiero decir... Todo un personaje, me recuerda a" Carmina y amén.." Voy a ir leyendo, soy amante del genero. Besos.





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  5. Ainaroa:

    Sorpresonga la que me he llevado al verte por el TATUAJE.

    Mi madre es así de cubanísima y suelta, como la Gladys del cuento, de hecho el personaje está inspirado en ella.

    También soy fan de "Carmina y amén"


    Besote, poeta.

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  6. Me gustas en otros registros, pero con este es que me parto.No sé si la mamá es así en la realidad o es ficción, pero da igual, es genial.Besos

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  7. Ya ves, no había leído tu respuesta....y resulta que al leerlo me surge la misma duda. Ya veo que es tal cual...Pues cuídala , a tu mamá, que es una joya.Besos

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  8. ¡Bendita madre! Je, je, je... Una escena deliciosa, narrada con estilo, con pulso, sabiendo el tono adecuado y cómo transmitirlo al lector. El diálogo cuando el menciona a Bukowski y ella le replica que él ha vendido libros es antológica. Saludos!!!

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